Como ya había adelantado, el fin de semana pasado hicimos un viaje a través de la Great Ocean Road, una carretera que recorre la costa desde Geelong (a unos 65 km de Melbourne) hasta Portland (a unos 300). Alquilamos un coche de ocho plazas y nos fuimos siete personas (tuvimos una baja de última hora): cinco chicas de Dinamarca, un chico de Ecuador y yo. Al menos sobrevivimos a la aventura de conducir por la izquierda (tranquilos, yo no llevé el coche)... No es fácil en la ciudad, pero una vez en la Great Ocean Road, se hace más llevadero con vistas como ésta:
Por suerte una de las chicas había viajado por la Great Ocean Road hace unos años, de modo que nos fue fácil encontrar los mejores lugares. El primer día, entre otras cosas, pudimos visitar una especie de parque natural.
Hicimos noche en Apollo Bay, en uno de los famosos "backpackers" australianos, lugar entrañable donde los haya... El segundo día pudimos descansar un poco en la magnífica playa del pueblo, y una chica y yo aprovechamos para tomar contacto por primera vez con uno de los deportes por excelencia en Australia: el surf. Podéis seguir tranquilos, ni rastro de tiburones ni de olas gigantes...
Aunque la teoría es fácil (tumbarse en la tabla, empezar a dar brazadas cuando ves una ola para adecuarte a su velocidad, dar 3 brazadas extra cuando la ola te toca los pies, y levantarte en 4 pasos), os puedo asegurar que ponerse de pie en la tabla el primer día no es nada fácil y es todo un logro. O eso me dijeron para quedar bien...
Después seguimos recorriendo la Great Ocean Road para llegar a la parada más turística: The Twelve Apostles (que en realidad no son doce, son más o menos según cómo los cuentes...).
Entre otras paradas, también pudimos detenernos a ver el London Bridge, donde pudimos seguir tomando fotos de postal.
Además, durante todo el viaje al fin pudimos conocer la fauna australiana. Fuimos especialmente afortunados con los koalas, ya que encontramos una cría con su madre y estaban despiertos (duermen 20 horas al día debido a que el eucalipto que comen actúa como somnífero). También pudimos ver emúes. Eso sí, el canguro tendrá que esperar: tan sólo vimos tres de ellos, pero atropellados... No deja de ser irónico encontrarte uno justo al lado de una señal de precaución.
Es todo por ahora. De momento este fin de semana en Melbourne se presenta interesante con la carrera de Fórmula 1 el domingo.
Que enveja! són genials les fotos, no tinc cap dubte que ho deus d'haver passat genial... ara que vec les fotos dels koales comence a creure'm això que diuen de que estàs en Austràlia... a més, m'he donat conter que la platja no és la de Palmeres ni els apostols la Penyeta del Moro ^^
ResponderEliminarPel que vec, llig i conten no estas perdent el temps per allí, m'alegre primo, com sempre, aprofita, ara que pots :)