Después de la visita a Kangaroo Island, empezamos a pensar en el plato fuerte del viaje: la visita a Uluru en el outback, el corazón de Australia. Decidimos viajar en tren, dado que la línea Adelaide-Alice Springs cubierta por el tren llamado The Ghan es histórica y nos ofrecía la oportunidad de ver el outback y lo que Australia realmente es. Claro que había que pagar un precio: 25 horas de trayecto (el tren sigue hasta Darwin, cruzando todo el continente en un total de alrededor de 52 horas). De todas formas fue una experiencia y mereció la pena.
Ésta es la Australia que habíamos conocido hasta ahora:
Ésta es Australia a mitad de camino entre la costa y el centro del continente:
Y ésta es la verdadera Australia:
Por el camino, nada. Absolutamente nada. A mitad de trayecto los empleados del tren nos sorprendieron anunciando que veríamos el Iron Man por la ventana. Todo el pasaje estaba expectante. He aquí el Iron Man:
De cualquier modo, el viaje no se hizo largo y finalmente llegamos a nuestro destino: Alice Springs. La ciudad (si es que se la puede llamar ciudad, más bien es un pueblo) más cercana a Uluru: a 340 km. Y aquí iniciamos nuestro contacto con la cultura aborigen. Hay aborígenes paseándose descalzos alrededor de la ciudad, y especialmente en las cercanías de los supermercados. Hablamos con un par, que adivinaron que éramos europeos. Tristemente es lo que hacen la mayoría: deambular alrededor de las bottleshop. Y es que a pesar de los
esfuerzos intentos por integrarlos, están totalmente discriminados por la sociedad australiana. En cualquier caso, vimos diversas muestras de arte aborigen a lo largo de nuestro viaje (eso sí, no es barato) y, posteriormente (en el parque nacional de Uluru) aprendimos bastante sobre su cultura. En Alice Springs también pudimos iniciarnos en su instrumento musical por excelencia: el didgeridoo. Todos los días un músico/profesor (uno de los más reconocidos maestros del didgeridoo en Australia, según yo entendí) ofrece gratuitamente una lección conjunta de media hora para dar algunas pinceladas, aprovechando para promocionar su tienda. No es nada fácil, puesto que no hay que soplar, sino hacer vibrar los labios dentro del instrumento, pero algún que otro sonido electrónico conseguimos.
En breve el tour por la roca y alrededores: Kings Canyon, Kata Tjuta y Uluru.
Y viajando en el tiempo hasta el momento actual, en dos días finalmente presento mi Proyecto Final de Carrera, última parada antes de conseguir el título de Ingeniero.
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