domingo, 10 de octubre de 2010

It's my 23rd bday in Australia, mate!

Siguiendo con la difícil tarea de poner el blog al día, hoy hablaré del siguiente gran acontecimiento que tuvo lugar el semestre pasado: mi cumpleaños. Aunque no es lo mismo que celebrarlo en casa, tuve la suerte de que cayó festivo: el 25 de abril es fiesta en Australia (ANZAC Day, donde recuerdan a los soldados australianos y neozelandeses que combatieron en la 1ª Guerra Mundial), y como cayó en domingo la aplazaron al lunes 26, mi cumpleaños. Tal acontecimiento, aunque impidió que todo el mundo pudiera venir, hizo que los festejos se prolongaran durante todo el día. Y como bien es sabido, en el cumpleaños de un estudiante español de intercambio en el extranjero no podía faltar un ingrediente: la sangría.


Uno de mis mejores amigos aquí durante el primer semestre, Edgar, de México, cumplía años 2 días después, así que en realidad la fiesta fue conjunta, y como los dos vivíamos en la misma residencia y aún hacía buen tiempo, decidimos empezar la fiesta con una barbacoa en la piscina. Aunque nunca coincidieron todos, a lo largo del día nos visitarían alrededor de 50 personas distintas...



Y como toda pool party que se precie, quien más vestido va, más probabilidades tiene de acabar en el agua (y siempre caes Juan, por mucho que te resistas).


Tampoco podían faltar el pastel y algún que otro regalo, aunque insistimos en que no hacía falta pues todos estamos de intercambio y además de que hay que economizar, es imposible traerse nada de vuelta a casa.


En definitiva, un magnífico día entre amigos que se prolongó hasta la noche, a pesar de que por aquél entonces el frío empezaba a hacer mella. Razón de más para tirar a la gente al agua...



Pero como decía, el cumpleaños de mi amigo Edgar fue 2 días después, así que las celebraciones aún se prolongaron a lo largo de la semana. Por suerte o por desgracia...


Y nada, haciendo memoria de algunas de las fiestas que tuvieron lugar por aquellas fechas, no me puedo olvidar de St. Patrick's Day, uno de los días más divertidos del año (ojalá lo adoptáramos en España, aunque seguro que me caen piedras por este comentario!). La verdad es que no conozco a ninguna persona que no saliera ese día, en una noche en que los irlandeses dieron el toque de color a la ciudad (y los no irlandeses, también).


Pero aparte de las fiestas en bares y discotecas, el semestre pasado se caracterizó por las "house parties", especialmente en casa de nuestras amigas danesas, cuando empezaron a darse cuenta de que nadie en su edificio se quejaba. Algunas de ellas fueron fiestas temáticas, como la "bad taste party" en la que había que buscarse un atuendo ridículo.


Pero no todas las fiestas carecieron de buen gusto, y una noche nos aventuramos a salir por el casino (hay varios bares y discotecas en las últimas plantas) aprovechando que dos de nuestras amigas tenían su apartamento enfrente. Por desgracia no dejan sacar fotos dentro del casino, y la seguridad es tal que aunque lo intentamos nos resultó imposible.



 Eso es todo por el momento, en breve hablaré sobre alguno de los eventos deportivos a los que he podido asistir.

jueves, 7 de octubre de 2010

Brighton Beach y St. Kilda Beach

No podía faltar en este blog hablar sobre algo por lo que Australia es especialmente famosa (quizás no tanto en nuestro país, pues nosotros también tenemos): las playas.

A pesar de ser mediados de Abril, aún hacía buen tiempo y una de las actividades preferidas por los estudiantes de intercambio era tal visita cultural. La playa más frecuentada es St. Kilda Beach, no tanto por su calidad como por su cercanía a la ciudad, ya que se puede llegar en tranvía en 15-20 minutos. Una de las cosas que más me ha gustado y que es bastante habitual en las playas del país es el hecho de que normalmente hay césped detrás de la arena, por lo que también es posible tumbarse allí (creedme, se hace muy necesario porque la arena quema como nunca lo había sentido).




Además, St. Kilda es un barrio bastante atractivo, con una calle principal que cuenta con muchas tiendas y es especialmente famosa por las pastelerías. También destaca el hecho de que allí se encuentra Luna Park, un parque de atracciones que es icono de la ciudad. Es muy viejo y pequeño, pero tiene cierto encanto.


Por otra parte, otro fin de semana también visitamos Brighton Beach, parada obligada ya que figura en todas las guías de viaje, etc. por sus pequeñas casitas de madera de colores que están en la misma playa, y que se usan como "trastero" de cierta gente. Destaca lo limpia que está el agua aquí, aunque siempre está llena de medusas. Tuvimos un día muy completo haciendo barbacoa allí, gracias a que la mayoría de las playas en Australia tienen barbacoas públicas que se pueden usar por sólo 0.50 dólares, precio simbólico para que la gente no gaste el gas.






Y para terminar, como curiosidad, la casita con los colores de Australia se encuentra al lado de otra con los colores de España, lo que es un fiel reflejo de mi vida ahora mismo.



Pronto hablaré un poco de alguna fiesta del semestre pasado, para que no se diga...

martes, 5 de octubre de 2010

Tasmania

Tras cumplirse justo 6 meses desde que dejé algo escrito por estos lares, al fin me siento capaz de volver a las andadas. Supongo que he fracasado en mi intento de tener un blog para que pudierais estar al corriente de mis trastadas, pero creo que más vale reanudarlo tarde que nunca, y aunque a estas alturas no sirva para tener un seguimiento de mi estancia aquí, al menos servirá para que se sepa de mí antes de volver definitivamente a la terreta.

El primer asunto pendiente que dejé fue hablar sobre el viaje a Tasmania que hice a principios de Abril, aprovechando el "mid-semester break" de la universidad. Estuve 4 ó 5 días en Hobart (capital de Tasmania) y alrededores, con un variopinto grupo de amigos como compañeros de viaje: un americano, un chino, una danesa y una malaya (no es un chiste). Para quien no lo sepa, Tasmania no es un mundo aparte, sino que es uno más de los estados que conforman Australia, y en concreto se trata de una isla separada de la "mainland" que se encuentra al sur de Victoria.

Entre las cosas a hacer en Tasmania, destaca el senderismo en cualquiera de sus numerosos parques naturales. La primera parada obligatoria es Mount Wellington, desde donde se puede ver una inmejorable panorámica de Hobart.



Ya el segundo día, nos encaminamos hacia el Mount Field National Park, cuya principal atracción son las Russell Falls (en las 2 primeras fotos más abajo). En este parque también hay un camino rodeado por unos de los árboles más grandes del mundo, llamados "Swamp Gum" en inglés, que según tengo entendido son una clase de eucalipto.





Otro paisaje típico de Tasmania son los lagos. Concretamente no me acuerdo del nombre de éste, pero sí recuerdo el incidente que tuvimos con el coche de alquiler al rascar los bajos con una roca al aparcar. Por suerte en la compañía nunca se enteraron... Por cierto, tranquilos, no conducí yo: en Malasia también conducen por la izquierda, así que la chica se ofreció a hacer de chófer...



Y como es conocido, Australia nació como la tierra donde los ingleses mandaban a algunos de sus convictos, así que no podía faltar un poco de historia en nuestro viaje y visitamos Port Arthur, uno de los principales enclaves. La entrada incluía un ferry para visitar una isla más pequeña (The Island of the Dead, si no recuerdo mal) donde mandaban a los presos que faltaban al orden. Ni que decir tiene que la mencionada isla estaba rodeada de tiburones...


El último día también visitamos el Tasman National Park, con paisajes similares a los de la Great Ocean Road. Sus principales atracciones son el Tasman Blowhole, el Tasman Arch y la Devil's Kitchen.





Grosso modo, esto fue lo que vimos en el viaje, aunque un par de fotos y una breve descripción nunca hacen justicia al viaje en sí.

En cuanto al resto de mi estancia aquí, poco a poco iré hablando de los otros viajes que he hecho y de alguna curiosidad de la vida australiana. Por el momento decir que el proyecto ya está casi finiquitado (entrego el informe en menos de 3 semanas!), y que la semana pasada conseguí mi billete de vuelta para el 13 de Diciembre. La aventura toca a su fin, pero teniendo en cuenta que pronto seré libre de mis obligaciones académicas, lo mejor está por llegar.

viernes, 2 de abril de 2010

Vuelo en el CT4 y Fórmula 1

El domingo pasado tuve la oportunidad de "tachar de la lista" dos cosas que hacer en esta vida (aunque la segunda ya la había hecho). La primera fue volar en una avioneta como copiloto. Y además gratis. He tenido suerte, mucha suerte... El RMIT (mi universidad) es tan "cool" que tiene su propia avioneta y su propio piloto dedicados para prácticas de laboratorio. Una de esas prácticas está programada en una de las asignaturas que estoy cursando. Nos teníamos que dividir en grupos de 6 personas, y elegir un líder que sería el encargado de volar con el piloto para tomar datos. Caprichos del destino, entre unas cosas y otras, "me tocó" ser el líder, y como resultado volé en un CT4, avioneta dedicada a la instrucción de pilotos militares.



La sensación al volar no tiene nada que ver con la que se siente en un avión comercial de pasajeros. Es difícil explicar qué siente uno en el momento en el que el avión deja de tocar el suelo. Además, incluso el piloto (John, el hombre de la foto de arriba) me dejó llevar el "stick" durante un momento... Aquí os dejo algunas fotos que pude tomar durante mi vuelo.






Por desgracia no pude tomar fotos del centro de Melbourne, con sus edificios, el puerto, etc... Cuando el centro de Melbourne estaba a mi lado del avión, no podía tomar fotos porque estaba tomando los datos, y cuando terminé ya habíamos dado la vuelta y el centro de Melbourne estaba a la parte del piloto, con lo que me tapaba... No obstante, un compañero alemán también tuvo la suerte de volar en el CT4 y pudo tomar algunas fotos del centro, que voy a tomar prestadas.








Y casi sin tiempo para digerir lo ocurrido, fui con unos amigos al circuito de Albert Park Lake a ver la carrera de Fórmula 1, la segunda cosa a "tachar de la lista" (aunque ya lo había hecho antes, el circuito de Valencia, al menos en su primer año, no tenía nada que ver con esto). Como su nombre indica, el circuito rodea el Albert Park Lake, y es posible cruzar el lago para ir a las distintas colinas del mismo.



Lo bueno de tener tickets de general admission es que uno puede elegir dónde ubicarse en todo el circuito, y es posible darse una vuelta para comprobar desde dónde se puede seguir mejor la carrera. Aquí dejo alguna toma de la curva 2:


Además, antes de la carrera de Fórmula 1, mientras se disputaban carreras de otras categorías, se podían visitar distintas exposiciones de coches antiguos (no voy a poner ninguna foto porque esta entrada ya está saturada), e hicieron una exhibición aérea que incluía una exhibición de una patrulla aérea, de un F-18 Hornet y de un Airbus 380 de Qantas (para algo eran los patrocinadores del gran premio).





Finalmente decidimos ubicarnos en la salida de la curva 10 para seguir la carrera, ya que además de que el sitio parecía el mejor del circuito (aunque también el más masificado), teníamos una pantalla gigante a través de la cual podíamos seguir toda la carrera. Fue una carrera especialmente emocionante, en parte gracias a la lluvia que empezó a caer 15 minutos antes del inicio, y que paró en menos de media hora. Mención especial al carrerón de Alonso, al que pudimos ver adelantar en directo una vez.









Y al acabar la carrera, como colofón, es posible invadir el circuito, charlar con los comisarios, intentar llevarse algún souvenir a casa de los coches que se han estrellado contra el muro (para esto llegamos demasiado tarde)...






En definitiva, un par de experiencias más para no olvidar en esta fantástica ciudad. Además, en el plano académico también hay buenas noticias. El lunes tuve una reunión con el supervisor de mi proyecto y otros 6 estudiantes de los que también es supervisor, y parece que soy el que más ha avanzado, así que todo va sobre ruedas y voy a poder disfrutar del Easter break. El domingo salimos hacia Tasmania, donde estaremos cuatro días. Pronto hablaré del viaje.